Profundizando en las competencias

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Pensamiento analítico.

Habilidad crítica en la cuarta revolución industrial.

En la medida que avanza la tecnología y las tareas operativas son reemplazadas por las maquinas, se hace más importante las habilidades de generación de valor y la capacidad de las personas de resolver problemas, por lo que las empresas ponen como requisito en sus perfiles la exhibición de esta habilidad.

El pensamiento analítico es un pensamiento razonable y reflexivo acerca de un problema, que se centra en decidir qué hacer o en qué creer y la relación existente entre ese problema y el mundo en general.

El rasgo distintivo de este tipo de pensamiento es que divide el objeto de estudio o problema en partes más pequeñas que son identificadas, categorizadas y analizadas por separado para obtener una respuesta o solución, trasladándola o aplicándola al todo.

Pero antes de ahondar en el pensamiento analítico es necesario definir el concepto de pensamiento como tal.

Pensamiento es toda actividad de la mente humana producida gracias a su intelecto. Se utiliza genéricamente para nombrar a todos los productos generados por la mente, ya sean actividades racionales o abstracciones de la imaginación.

Según la teoría cognitiva, existen varios tipos de pensamiento (como el pensamiento crítico, el pensamiento creativo, el deductivo, el inductivo, etcétera), y el pensamiento analítico es uno de ellos.

Características del pensamiento analítico:

El pensamiento analítico se fundamenta en evidencias y no en emociones. Por defecto, es cuestionador: la pregunta «¿Qué?» está siempre presente en el análisis. Es por esto por lo que las personas que exhiben este tipo de habilidad tienden a ser mas racionales en sus decisiones siendo mas objetivos, ya que es detallista y metódico. Desarrolla la habilidad de investigar y permite organizar los pensamientos con precisión y claridad.

También, el pensamiento analítico implica poder descomponer las partes de un problema para entender su estructura y cómo se interrelacionan, pudiendo identificar lo relevante y lo irrelevante.

Analítico:

Como su nombre indica, es analítico, ya que disgrega las partes de un todo para analizar el significado de cada una de ellas, interesándose más por los elementos que por las relaciones.

Secuencial:

Es secuencial, ya que sigue pasos en secuencia para el análisis, estudiando linealmente, sin saltos ni alteraciones cada una de las partes y las va incrementando hasta llegar o acercarse a la solución.

Resolutivo:

Es resolutivo o convergente, pues en todo momento está enfocado en la búsqueda de una solución; el pensamiento analítico es poco dado a irse por las ramas o a indagar escenarios alternativos.

Estructura y funciones del pensamiento analítico

El pensamiento analítico implica la aplicación de las reglas de la lógica y la búsqueda de la verdad mediante procesos inferenciales.

Además, desarrolla habilidades del pensamiento lógico, reforzando las capacidades para razonar con orden, analizar, comparar y sintetizar. 

El pensamiento analítico es funcional para la resolución de problemas, pues permite la visión desde distintos ángulos y perspectivas, la reflexión y el aprendizaje de nuevas estrategias. 

El pensamiento analítico está detrás de la buena  toma de decisiones, el pensador analítico recopila información, la analiza buscando diferentes alternativas de solución y selecciona la más adecuada según su criterio.

Poniendo en práctica el pensamiento analítico

Un caso

A manera de ejemplo, se proponen dos casos muy comunes en la vida diaria: un vehículo en el taller mecánico y un ejecutivo de atención al cliente de una empresa de teléfonos celulares.

1- Pensar en el propósito: reparar el vehículo/resolver el problema del cliente al que no le enciende el celular

2- Exponer la pregunta: ¿qué es ese ruido que tiene el vehículo?/¿cuál es la falla del celular que no permite que encienda?

3-Recopilar información: saber desde cuándo presenta la falla, cómo funcionaba (el vehículo o el celular) antes de presentar la falla, qué fue lo último que se hizo con él, si existen otros problemas en paralelo, cuándo fue la última vez que se hizo mantenimiento/servicio, etc.

4-Plantear los puntos de vista: el ruido del motor es típico de problemas de carburación; también podría ser un problema eléctrico/el celular es viejo; la batería tiene un tiempo acotado de vida útil; el botón de encendido podría estar dañado.

5-Verificar las suposiciones: se revisa el carburador/se cambia la batería del celular.

6-Pensar en las implicaciones: si se arregla el carburador también hay que cambiar las bujías/si se coloca una batería nueva y persiste el problema, habrá que cambiar el botón de encendido.

7-Se utilizan los conceptos (conocimientos) para hacer las inferencias.

8-Las conclusiones razonables deben ser precisas, con suficiente evidencia, relevantes: el carburador estaba en pésimas condiciones/la batería y el botón de encendido del celular estaban bien, pero el cliente no sabía prenderlo.

Si bien las conclusiones se basan en evidencias, esto no significa necesariamente que estas evidencias sean exactas, suficientes o absolutas. El mero hecho de reflexionar sobre esto lleva a profundizar en el proceso del pensamiento analítico.

¿Y tú? ¿Crees que es importante esta competencia para tu organización?  ¿Con este articulo puedes observar si el pensamiento analítico es una competencia desarrollada en tus colaboradores?

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